Tratamiento Periodontal Quirúrgico


La cirugía periodontal comprende una serie de técnicas quirúrgicas cuyo objetivo es la limpieza del espacio periodontal y la aplicación de técnicas de regeneración ósea guiada y técnicas sobre los tejidos blandos que refuercen todo el órgano del periodonto y garanticen un mantenimiento del diente. Evidentemente, uno de los tratamientos periodontales a los que haremos mención inicialmente es la exodoncia del diente afecto de enfermedad periodontal. Bien es cierto que nos centraremos en las técnicas de cirugía periodontal, como segunda fase del tratamiento global debemos conocer cuando está indicado realizar la exodoncia de un diente y obviar el tratamiento periodontal en la fase que sea. Existen una serie de indicaciones para realizar la exodoncia de un diente afecto de enfermedad periodontal antes de iniciar un tratamiento conservador.

A diferencia de otros muchos procedimientos quirúrgicos la mayoría de estas modalidades son correctivas y no curativas ya que se realizan para corregir los defectos creados por la enfermedad periodontal. Es importante conocer los objetivos y limitaciones de la cirugía periodontal.

Para poder realizar una técnicas de cirugía periodontal deben existir una serie de requisitos preoperatorios que puedan garantizar unos resultados óptimos:
  • Una preparación correcta del paciente: para ello éste debe conocer la presencia y las características de su enfermedad periodontal. Como muchas veces es asintomática o presenta síntomas leves no saben que tienen un problema. Dado que los tejidos suelen estar inflamados y edematosos minimizando la recesión no son conscientes de la destrucción subgingival que se está produciendo. Deben ser informados de que los procedimientos de cirugía periodontal a los que van a ser sometidos tienen como objetivo detener la progresión de la enfermedad, remarcándoles que el tratamiento no es curativo sino que deben poner, tutelados por un profesional, todos los medios para realizar correctamente esa etapa de mantenimiento que comentábamos anteriormente.
  • Una preparación correcta de los tejidos: correspondería a la fase casual o higiénica.
  • Una planificación correcta del tratamiento: los defectos causados por la enfermedad periodontal varían en su anatomía, topografía y gravedad. La terapia debe basarse más en estos aspectos que en las preferencias técnicas del cirujano.
  • Un procedimiento técnico correcto.
  • Una asistencia postoperatoria correcta: Esta etapa es imprescindible para que los resultados de esta fase quirúrgica se mantengan durante tiempo. Tanto el odontólogo como el paciente deben cumplirlos. Muchas veces el paciente descuida sus hábitos higiénicos debido al dolor y tumefacción postoperatorias. Debe estimularse para que no descuide su higiene y ofrecerle recursos especiales para que no sea tan traumática como cepillos quirúrgicos, pastas orales con clorhexidina, cepillos interproximales y otros que debe aportar el odontólogo. Asimismo el profesional debe proceder a minimizar el trauma oclusal realizando equilibrados, protectores de mordida, férulas de descarga y completar todos los procedimientos de odontología restauradora que sean convenientes.

Indicaciones de la cirugía periodontal
Uno de los objetivos primordiales de las técnicas de cirugía periodontal es la exéresis de las bolsas periodontales que se forman como consecuencia de la propia enfermedad. Además, pueden existir defectos de tejido blando como son la retracción o ausencia de la encía adherida. Su pérdida comporta que sea sustituida por mucosa alveolar, fácilmente retráctil a merced de las inserciones musculares, lo que ocasiona inflamación y recidiva de la enfermedad periodontal. La pérdida de encía adherida puede deberse a un cepillado dental traumático, a la malposición del diente o a la posición del frenillo.

Técnicas para eliminar las bolsas periodontales
Este procedimiento se basa en cuatro pilares importantes:
  • Abordaje y disección cuidadosa del espacio periodontal.
  • Retracción o exéresis de la bolsa periodontal.
  • Reinserción de la pared periodontal al diente mediante la inducción de cemento, hueso y ligamento periodontal neoformado.
  • Recolocación del tejido que formaba la pared de la bolsa periodontal.

Las técnicas más utilizadas son:
Curetaje o legrado: que no es más que el raspado de la pared de tejido blando de la bolsa para convertir una herida infectada en una herida quirúrgica limpia. Es el procedimiento quirúrgico más antiguo hasta la fecha. Al provocar retracción se puede conseguir la reinserción del epitelio eliminando la bolsa, así como reducir la inflamación mejorando la calidad y el tono del tejido. Esta técnica es útil para la preparación del tejido de cara a otros procedimientos quirúrgicos periodontales o para mantener dientes con compromiso periodontal en los casos en los que no se puede eliminar de forma completa la bolsa.

Gingivectomía: consiste en la escisión de la pared de tejido blando de una bolsa periodontal hasta el lugar de inserción del tejido creando una estructura gingival fisiológica. Está indicada para la eliminación de bolsas gingivales con paredes fibrosas y la eliminación de bolsas supracrestales cuando su profundidad no excede la zona de encía adherida, de modo que queda una porción residual una vez eliminada la bolsa.

Colgajos mucosos o mucoperiósticos: sirven para realizar muchos procedimientos en cirugía periodontal. Según su grosor pueden tener un espesor total o parcial y según su forma pueden ser rectos u ondulados.

Colgajo de reposición apical: consiste en reubicar y suturar el colgajo gingival en una posición más apical que la inicial al completar el procedimiento. Está indicado para la eliminación de bolsas de tejido blando cuya profundidad no excede la zona de encía adherida implicada, para la obtención de acceso al hueso alveolar, aumentar la zona de encía adherida y alargamiento de corona.

Osteoplastia y ostectomía: consiste en la extracción de hueso para eliminar las bolsas periodontales infraóseas y conseguir un contorno óseo más fisiológico. Está indicado para la eliminación de bolsas infraóseas de una o dos paredes, remodelado de la apófisis alveolar cuando existen repisas, exostosis o torus, remodelado de la apófisis alveolar demasiado ancha que no permite crear un margen gingival fino y alargamiento de corona.

Alargamiento de corona: consiste en eliminar encía y hueso para crear una corona clínica más larga y desplazar en sentido apical el margen gingival. Esta técnica combina las expuestas anteriormente. Está indicada para hiperplasia gingival, corona clínica corta, fractura dentaria subgingival, caries subgingival, perforaciones, reabsorción radicular externa, dientes no erupcionados y erupción pasiva tardía.

La meta deseable del tratamiento periodontal es la regeneración, que no es más que la reproducción o reconstrucción de una parte perdida o dañada, recuperándose totalmente la arquitectura o función del periodonto.

*Bibliografía: Cirugía Oral e Implantología. 
Guillermo Raspall. Febrero 2006