Irene Newman, la primera Higienista Dental de la historia


Irene E. Marshall Newman nacida el 4 de Julio de 1875 en Connecticut, EE.UU. fue la primera higienista bucodental del mundo, pionera en dicha disciplina y por tanto históricamente surge en ella los orígenes de nuestra profesión.

Aunque se le debe atribuir la fundación del término “higiene dental” a su primo el Dr. Alfred Civilion Fones, cuya fuerza creativa fue importante en el movimiento de la prevención dental, y el cual fundó en 1913 la Escuela de Higiene Dental Fones que se unió a la Universidad de Bridgeport en 1949, la cual está acreditada desde 1953 como la Primera Escuela de Higiene Dental del mundo. El Dr. Fones es por tanto considerado el padre de la Higiene Bucodental y revolucionario de la prevención oral.

Dr. Alfred Fones
El Dr. Fones también fue el primero en adoptar el uso de un "auxiliar" en la práctica profesional y fue su prima, Irene Newman, su primera ayudante la cual acordó con Fones aprender a limpiar los dientes bajo su dirección. Como elementos de enseñanza, el Dr. Fones utilizó los abundantes dientes extraídos en su práctica clínica, los montó en una estructura de yeso y los pintó para simular cálculos y manchas para que Irene practicara la profilaxis.

Fones consideraba inadecuada la denominación de “enfermera dental” (dental nurse), ya que quedaba relacionada con la enfermedad, mientras que para él la higienista estaba dedicada a la salud y a la prevención de la enfermedad, de ahí que el término que propuso fuera el de “dental hygienistque todavía subsiste.

En 1907, Irene Newman realizó la primera profilaxis oral para el público en el consultorio del Dr. Fones, una cochera en el 10 Washington Avenue de Bridgeport, poniendo en práctica todos los conocimientos aprendidos.

En 1913, con 46.000$ en fondos y donaciones, el Dr. Fones abrió la primera Escuela de Higiene Dental en la parte trasera de la cochera. Treinta y cuatro mujeres fueron aceptadas en la primera clase. Muchas estudiantes eran mujeres maduras maestras de escuela, enfermeras y esposas de médicos. Los cursos incluyeron anatomía del diente, histología y práctica clínica.


Las conferencias en el aula fueron impartidas por dentistas locales, instructores dentales de las universidades cercanas como Hardvard, Yale, Pennsylvania, Columbia College of Physicians and Surgeons, además de otros eminentes especialistas de New York y Bridgeport, e incluso profesionales de Japón.

Para el segundo año, dieciséis sillas dentales verdes (en préstamo) reemplazaron los escritorios de los estudiantes y una gran tina de agua hirviendo era el “centro de esterilización” para los instrumentos.

Sillones verdes en préstamo.

El 5 de Junio de 1914, salieron las primeras veintisiete graduadas que recibieron su título de Higienista Dental, entre los que se encontraba Irene Newman. Pero no fue hasta 1917 cuando finalmente se convirtió, con una licencia mundial que le otorgó el estado de Connecticut al quedar impresionado por estos avances científicos, en la primera higienista, presidiendo además la primera asociación creada para estas profesionales, la Connecticut Dental Hygienist’s Association.


Posteriormente, en 1916 el Dr. Fones publica su primer libro de higiene dental titulado “Mouth Hygiene” el cual dirige a la práctica del higienista, y es en su segunda edición de 1921 donde describe así el papel del higienista: El higienista dental debe considerarse a sí misma como el canal a través del cual el conocimiento de la prevención que la profesión dental ha adquirido debe ser diseminada. El mejor servicio que puede realizar es la educación lenta y laboriosa del paciente en la higiene de la boca y ramas aliadas de la higiene general, siempre se debe tener en cuenta que el objetivo del higienista dental es asegurar la limpieza extrema de la boca en un esfuerzo por privar a las bacterias y volverlas inertes”.

Irene Newman
Además, en este texto Fones afirma que las responsabilidades de los higienistas dentales deben "incluir la eliminación de los depósitos de sarro pesados, grandes acumulaciones y acumulaciones de manchas y placas ", señalando que esto es esencial ante la ciencia de la prevención. "Debe realizarse una verdadera profilaxis preventiva antes del tratamiento, no solo de la caries dental, sino también de cualquiera de las desviaciones de los tejidos de soporte de los dientes”.

Ese mismo año, en 1916, Fones cierra la escuela para darse el tiempo de viajar extensamente a través de Nueva Inglaterra y más allá, dando conferencias a grupos dentales y presentando datos para probar su teoría de higiene oral. Muchas escuelas se establecieron debido a sus esfuerzos.
Mientras y debido al programa de higiene bucodental puesto en marcha en la ciudad, Bridgeport tuvo la tasa de mortalidad más baja de cualquier ciudad grande en el mundo durante la pandemia de influenza de 1918.

Alfred Fones fallece en 1938 a los 69 años, cuya memoria fue honrada por E. Everett Cortright con el edificio Fones Memorial Hall. Y es treinta y tres años después, en 1949, cuando los profesionales dentales y el Junior College of Connecticut (del cual el Dr. Fones era administrador) colaboraron para reabrir la Escuela de Higiene Dental Fones, que ahora se encuentra en el campus de la Universidad de Bridgeport, cerca de los terrenos de la vieja cochera.




En 1950 entrevistan a Irene Newman sobre su participación en esta saga, la cual responde modestamente diciendo: No pensé que ocurriría nada de esto. El trabajo estaba allí para hacerse, y lo hice. Y finalmente, Irene fallece el 15 de Noviembre de 1958 a sus 83 años en Bridgeport, Connecticut dejándonos junto a su primo Alfred el gran legado de una profesión consolidada y afianzada en el mundo dental como es la del Higienista Bucodental.