martes, 21 de enero de 2014

Enfermedades Bucodentales Relacionadas con el Embarazo

Durante el embarazo, deben tenerse en cuenta multitud de aspectos relacionados con la salud de la mujer, es por eso que a menudo la salud bucodental podía quedar en segundo plano. No obstante, los cambios en la boca durante este periodo están cada vez mejor documentados, y es por eso que tanto los higienistas como el resto de profesionales que atienden a las mujeres embarazadas prestan cada
vez mayor atención a la salud oral.
Los cambios hormonales, especialmente el aumento de estrógenos, pueden tener efectos en las encías y en los dientes.

Patologías dentales en el embarazo
-Caries: La relación entre la caries y el embarazo no está suficientemente establecida. Las mujeres embarazadas suelen tener apetencia por alimentos que se apartan de su dieta habitual, si estos son cariogénicos, el riesgo de caries puede estar aumentado.

-Erosión ácida de los dientes (perimilolisis): Ocurre de forma infrecuente debido a vómitos repetidos asociados a náuseas matutinas o reflujo gastroesofágico.

-Inflamación gingival: Es la afectación bucal asociada al embarazo más frecuente. Está presente en aproximadamente entre un 60% y un 75% de las mujeres en este periodo. Los cambios en las encías están asociados generalmente a una mala higiene bucal y a irritantes locales, especialmente la placa.
Durante el embarazo, la mayor presencia de estrógenos y progesterona en la sangre aumenta la circulación
sanguínea en piel y tejidos y exagera la respuesta inflamatoria a los irritantes locales. A partir del segundo o
tercer mes de gestación, esto afecta a las encías produciendo su engrosamiento. A simple vista, están hinchadas y más coloradas. También se vuelven más delicadas y frágiles, por lo que muchas mujeres embarazadas se quejan de mayor sensibilidad en las encías o presentan sangrado fácilmente. En principio, esto solo representa una gingivitis leve, pero puede agravarse si la mujer no sigue una higiene muy cuidadosa de su boca.
Las náuseas matutinas, la sensibilidad en los dientes y el sangrado de las encías ante el más leve motivo
hacen que, en ocasiones, la mujer embarazada renuncie a cepillarse los dientes a conciencia y con la asiduidad adecuada. Esto permite un mayor incremento de biofilm oral que deriva en una mayor presencia de sarro.
La acumulación de sarro y otros irritaciones locales en los dientes aumenta la inflamación de las encías y puede producir otras alteraciones como granuloma piógeno o tumor del embarazo.

-Enfermedad periodontal y pérdidas dentales: La enfermedad periodontal puede cursar cierto tiempo de forma desapercibida, ya que no manifiesta molestias. Por ello es importante llevar a cabo controles periódicos y detectar el problema antes de que haya avanzado irreversiblemente y ocasione la pérdida del diente afectado.

-Enfermedad periodontal e incidencia de niños nacidos pretérmino: Existen factores de riesgo de tener un hijo nacido pretérmino, entre ellos: la edad, un estatus socioeconómico bajo, el consumo de alcohol y tabaco, la diabetes no controlada, la obesidad, la hipertensión y las infecciones genitourinarias. También existe evidencia científica de que la enfermedad periodontal es un factor de riesgo.

-Tumor del embarazo: Es una reacción inflamatoria que causa tumefacción del tejido gingival en forma de quistes. Se produce lo que se denomina tumor del embarazo, epulis gravidarum o granuloma del embarazo. Aparece en un 10% de las embarazadas y desaparece en el periodo posparto. Si provoca alteraciones puede ser extirpado.

-Xerostomía: Algunas mujeres embarazadas presentan sequedad de boca. Las alteraciones hormonales pueden ser su causa. El consumo de agua o caramelos sin azúcar puede mejorar este síntoma.

-Ptialismo/Sialorrea: La excesiva secreción de saliva es un síntoma raro en las mujeres embarazadas. Suele aparecer a las dos o tres semanas de gestación y desaparecer al final del tercer trimestre.

Cuidados bucales en el embarazo
El objetivo más importante es establecer un entorno bucal saludable y lograr el máximo nivel de higiene oral. Esto se consigue mediante un programa dental consistente en consejo nutricional y medidas de control de la placa tanto en la consulta dental como en casa.
-Medidas dietéticas: se debe aportar una cantidad suficiente de vitaminas A, C y D; proteínas; calcio; ácido
fólico; y fósforo. Se deben evitar los snacks o caramelos que llevan azúcar por el peligro de desarrollar caries.

-Control de la placa: el objetivo es minimizar la irritación de las encías. Se deben aplicar técnicas de higiene
dental y controlarlas durante el embarazo. La eliminación del sarro, la limpieza dental y el raspado y alisado
radicular se pueden realizar cuando sea necesario.

-Flúor prenatal: está recomendado para prevenir la caries, especialmente en comunidades deficitarias de flúor.

-Tratamientos odontológicos: deberían programarse en el segundo trimestre o inicios del tercero. Durante el primer trimestre se produce la organogénesis del feto y en la segunda mitad del tercer trimestre puede resultar incómodo para la paciente tumbarse en el sillón dental y hay posibilidad de que sufra el síndrome de hipotensión supina.

-Tratamientos odontológicos de emergencia: deben realizarse, especialmente el tratamiento del dolor y la
eliminación de la infección, ya que podrían aumentar el estrés de la madre y el peligro para el feto. Si se requiere sedación o anestesia hay que consultar al obstetra de la paciente.

-Radiografías dentales: deben realizarse si son necesarias para el tratamiento de emergencia. La radiación es muy baja, aunque deben aplicarse las máximas precauciones.